Tasio Oliver: Me da mucho miedo que IU termine pareciéndose a Podemos.

Es alcalde de la localidad sevillana de Castilleja de Guzmán desde las pasadas elecciones municipales. Forma parte la Ejecutiva Federal de IU y de la dirección de Izquierda Abierta (IzAb). Periodista de formación, Tasio Oliver (Sevilla, 1979) anunció la pasada semana que aspira, junto con Teresa Aranguren, a liderar IU tras el proceso de la XI Asamblea. De momento son, junto a Alberto Garzón, los únicos que han hecho públicas sus candidaturas. Su partido, IzAb, presentará una lista para los órganos de dirección y un documento político defendiendo un cambio de modelo, una “revolución democrática”.

Eso sí, consideran que IU tiene espacio político y proyección y se muestran críticos con Podemos y su funcionamiento. Atiende a cuartopoder.es en la sede de IzAb situada en una céntrica calle de Madrid.

— ¿Cuáles son las motivaciones tanto de IzAb como suyas para presentar una candidatura?

— A nivel colectivo influye poderosamente que tenemos un modelo muy claro de lo que debe ser una organización de izquierdas, federal, con una propuesta política atractiva a la sociedad española. Siempre hemos propuesto esos medios dentro de IU y en los últimos tiempos nunca han sido tenidos en cuenta. En el contexto de una Asamblea a la que IU llega tremendamente minusvalorada y con problemas de reconocimiento propio, proyección social e incluso liderazgo, a pesar de lo afianzados que están muchos de nuestros compañeros, era una cuestión por un lado de sensibilidad respecto al proyecto y por otro de responsabilidad. Sobre motivos personales, soy un militante de base que desde hace diez años está trabajando activamente porque IU en mi localidad y en otros espacios funcione. Con buenos resultados y experiencias positivas. Soy un alcalde de IU y me preocupa cómo esté el patio tanto a nivel andaluz como a nivel federal. No entendiendo muy bien que después de tantas posibilidades de haber recuperado el rumbo las hayamos perdido todas.

— ¿Hay alguna posibilidad de que finalmente exista una única lista de consenso como sucedió en la pasada X Asamblea?

— Creemos que falla radicalmente el modelo de partido. Hablamos de propuestas concretas que consigan desbloquear los diferentes sectores que hay en IU. Hay que conseguir trabajar cooperativamente y no en competición. Los acuerdos deben renovar el discurso de cara a la proyección externa y conseguir hacernos más atractivos, plurales y habitables. En la medida que consigamos con esas herramientas concretas hacer de IU un instrumento útil y válido podrá haber consenso. No nos importan tanto los liderazgos personificados en ningún compañero ni tampoco la tradicional política de aparato o bloques. Queremos ir al meollo de la cuestión. ¿Por qué no funciona IU? Porque está tremendamente anquilosada. Aún así sigue siendo una herramienta bastante más abierta y plural, con posibilidades de recuperar espacios, que otras de la izquierda actual.

— La candidatura tiene el lema de “revolución democrática”. ¿Qué modelo concreto defiende IzaB?

— Algunas de las propuestas concretas ya se conocen: sufragio universal, co-coordinaciones, listas abiertas, sistema Dowdall para elección de las listas o Comisión de Garantías plural e independiente. También vamos a incluir en nuestro modelo cuatro pilares organizativos que deberían gestionarse de manera plural y compartida: una Secretaría de Organización fuerte, una Secretaría de Movilización social, una Secretaría de Política Institucional con los pies en la calle y una Secretaría de Comunicación también en clave colaborativa y plural. Políticamente también nos definimos respecto a otros sectores de IU. Nosotros interpretamos que no estamos en un contexto de ruptura-revolución sino en una evidente involución dentro de la sociedad en cuanto a derechos sociales, calidad de vida y dignidad. Y primamos las alianzas para fortalecer una opción nítidamente de izquierdas antes que el dejar el espacio libre a otras opciones que parece que ya han fagocitado todo nuestro espacio político.

Interpretamos que la aparición de nuevos actores políticos en la izquierda ha desmovilizado a la sociedad española. En las últimas manifestaciones contra el acuerdo UE-Turquía había apenas mil personas. Hace dos años, con las Marchas de la Dignidad del 22-M hubo un millón de personas. Creemos que IU debe intentar tejer alianzas con todo aquellos que estén a la izquierda del PSOE, pero en igualdad de condiciones con todos los actores.

— Siempre se han posicionado de forma crítica con la estrategia seguida por la dirección de IU y concretamente con la seguida por Alberto Garzón y afines. ¿En qué se ha equivocado?

— Creo que en la táctica y en no apoyarse en valores que, con su aportación, imagen y consenso que despierta, hubieran sido tremendamente poderosos en su relación respecto a Podemos u otros actores. Si él hubiera sabido interpretar, utilizar y gestionar como riqueza la enorme pluralidad de IU hubiera tenido posiblemente mejores resultados en las elecciones y en su estrategia política sobre la unidad popular. Finalmente, y aunque el resultado fuera el que todos conocemos, porque dos no se ponen de acuerdo si uno no quiere, no nos quedaba ni tiempo ni espacio organizativo para plantear una alternativa potente. No atendió a consejos desinteresados que algunos dábamos. Nos deberíamos haber preocupado por reforzar nuestros espacios. Empezamos a reivindicar la mochila apenas dos meses antes de las elecciones. La solvencia, el haber estado durante tanto tiempo los mismos derechos. Todo eso debería haber puesto en valor mucho antes. Además, creo que gente que estaba alrededor de él tenía otro concepto diferente al d gran parte de la organización. Me refiero a Lara Hernández, Manolo Monereo o Tania Sánchez, Jorge García Castaño y Hugo Martínez Abarca en su momento. Ha habido un proceso de gente nuestra con Podemos que le ha influido a él poderosamente respecto a lo interno en IU. Debimos haber diferenciado los dos ámbitos.

— ¿Comparten las tesis, de momento sólo teóricas, de que hay que superar IU y crear un nuevo movimiento político y social?

— IU es una herramienta imperfecta. Pero sabemos qué imperfecciones tiene. Y por tanto podríamos ponerle remedio. De ahí la importancia de hablar de modelos y cuestiones concretas que es cómo afrontamos nosotros la XI Asamblea. Me da mucho miedo que IU termine pareciéndose a Podemos. Con todas sus lagunas internas, con su capacidad de desmovilización que ha provocado indirectamente en la sociedad, con modelos tan verticales y poco democráticos. IU hay que renovarla pero si no la entendemos como un instrumento para empoderar a la sociedad, Podemos no lo está cumpliendo, está haciendo que se empotre, no servirá. Ni como espacio político, ni como movimiento ni como nada. IU, Unidad Popular o cómo termine llamándose. Pero es el único instrumento que existe a nivel federal, organizado y con capacidad de acción que conocemos.

Creemos una torpeza absoluta no renovar lo que ya conocemos. Los otros modelos ni siquiera están concretos. Una unidad popular no puede sustituir en la vida a un proyecto político que lleva 30 años funcionando con mayor o menor éxito. IU merece una oportunidad y debería adecuarse para recuperarse y renovarse. Haciendo los deberes no estaremos en un 5% ni en un 3%. Ahora parece que la demoscopia nos da más aire haciendo las cosas bien. IU no está muerta, está muerta si la queremos matar.

— ¿Hay temor entonces a que IU pueda morir?

— IzAb no tiene miedo a que IU muera, transmute o cambie. Lo que interpretamos es que es un torpeza el hecho de que un lugar de encuentro se finiquite. Porque no tiene sustituto a día de hoy. Insisto que me da miedo que IU se termine pareciendo a Podemos, que es justo lo contrario que decía Alberto en una de sus declaraciones. Aunque luego lo puntualizó. Yo no veo una respuesta a las necesidades de empoderamiento de la sociedad en Podemos. Tienen también margen para recuperarse pero hay mucha gente que no se siente identificada ni por la actual IU ni por Podemos. Y sin ellos no va a haber opciones ganadoras.

.— ¿Cómo debe ser la relación de IU o la futura IU con Podemos?

— Deben ser dignas, de tú a tú, no subsidiarias. Y que remarque la necesidad que tiene el espacio político de la izquierda de contar con la gente, voto y cariño de IU o cómo se llame. Nuestro gran valor es cualitativo y pesa bastante más que otros. Podemos es un sujeto político irremplazable y de enorme valor. Está en su mano el hecho de que, con una relación más horizontal y fraterna, se consiga esa confluencia no disoluta. Eso sería multiplicador porque así lo ha sido en Cataluña o Galicia. Y conseguiría el sorpasso al PSOE. Esos resultados han sido tan buenos allí precisamente porque Podemos supo interpretar un papel no tan prepotente como en otros espacios.

— Si hay nuevas elecciones en Junio, ¿qué debería hacer IU ante el proceso electoral y también respecto a la XI Asamblea?

— La militancia de IU tiene derecho a reposar los pensamientos sobre su organización. Debería de aplazarse la Asamblea. La prioridad sería abordar los debates políticos sobre la unidad popular con la que afrontemos las elecciones. Hubo algo que nos faltó hacer en diciembre que fue preguntar a la militancia acerca de los modelos de confluencia. Cualquier decisión que se tome a nivel federal, si es refrendada por los militantes, tiene que ser tenida en cuenta. Sea cual sea el escenario al que vayamos la militancia debe tener la última palabra. Con respecto a Unidad Popular no lo hicimos. Volvimos a la gente loca a nivel de base. Empezamos a llamarnos Ahora en Común, pasamos luego a mitad de partido a denominarnos UP, que parecía jugosa, pero se fue despoblando. Y ya luego tuvimos un mes y medio para hacer la campaña. Desde el punto de vista político y organizativo fue una auténtica locura.

— No hay datos que indiquen que Podemos vaya a cambiar de estrategia respecto a un acuerdo con IU. ¿Cree que hay margen para que esto ocurra?


— Veo una torpeza por parte de los que quieren tender la mano a la buena gente de IU. Con esas formas y esos modos van a tener muy difícil empujar en el mismo sentido. Pero la mejor opción para IU sigue siendo la misma que defendimos en junio de 2015 mucha gente. Hay que hacer todo el trabajo que se pueda para llegar en las mejores condiciones posibles e intentar torcerle el gesto a la prepotencia de otros espacios. Si IU llega al previo electoral manteniendo el ritmo que tiene en la actualidad con Alberto haciéndolo bien, vamos a llegar con muchísima mayor proyección. Por lo que tendremos mayor influencia para torcer el gesto a Podemos si se siguen negando. Podemos entenderá que somos importantes cuantitativamente y cualitativamente. Una de las cosas que más contento me tiene a mi respecto a la XI Asamblea es que las diferencias se están dirimiendo en base a debates muy sosegados. Y otros partidos tienen una zapatiesta interna impresionante. Eso demuestra que para lo bueno y lo malo hay determinadas solvencias que nos dan un valor. Sabemos hacer las cosas si queremos.

— ¿Cree posible que pueda haber un Gobierno del cambio tal y como está ahora la situación? ¿Sería partidario que de IU formara parte?

— El trabajo político de nuestros representantes en el Congreso debe ser facilitar que ese Gobierno sea de cambio y de progreso. La decisión última respecto a cualquier vínculo de Gobierno la debería tener la militancia en base a los acuerdos programáticos a los que se lleguen. Hemos salido de buenas experiencias y de otras malas como en Andalucía, donde siempre fuimos a rebufo de debates políticos que nos anticipaban, doblaban y driblaban los compañeros de Gobierno del PSOE.

— IzAb ha pasado por determinados momentos en los que ha parecido que podían llegar incluso a abandonar IU. Gaspar Llamazares señaló que tenían la sensación de que les querían echar. Y denunciaron la expulsión de Montserrat Muñoz de los órganos. ¿Ha estado sobre la mesa realmente la opción de salir de la coalición?

“En IzAb hemos sido marginados por las mayorías pero a pesar de eso hemos sido leales a IU“
— A pesar de lo que alguno quiera vender, nosotros hemos sido extrañamente leales. Hemos perdido algunos debates y hemos sido en cierto sentido maltratados y marginados por las mayorías, pero a pesar de eso hemos sido leales. No se ha debatido nunca a nivel orgánico ni hemos planteado a la militancia la necesidad de irnos. Pero ha habido tres momentos decisivos en los últimos años. El primero, cuando en las europeas de 2014 todos, incluidos Tania Sánchez, Miguel Reneses o Cayo Lara optaron por no hacer primarias y apoyaron a la lista mayoritaria de Willy Meyer. No sólo eso sino que encima blindaron dos puestos de las listas para relegarnos más. Nos vimos tremendamente al borde de la desesperación cuando habíamos hecho nuestra primarias abiertas o trabajado en el proyecto de Suma. Estuvimos a punto de concurrir algunas personas con otras candidaturas, porque se hacía muy difícil entender a aquello. Nos enfrentamos en una lista alternativa y conseguimos un 25%. Nos querían relegar al puesto 11 y lo interpretamos como que no éramos queridos.


El segundo momento fue el de la expulsión de la Ejecutiva de Muñoz. Los conflictos políticos de una determinada federación como la madrileña no te impiden guardar determinadas formas. Otro momento complicado fue justo antes del portazo de Pablo Iglesias. Aparecieron en prensa noticias sobre que en pisos privados de nuestros compañeros se celebraban reuniones a varias bandas definiendo lo que iba a hacer IU. Nos parecía una barbaridad que no se compartiera la información. No se creó una comisión negociadora de esas confluencias, se puso toda la confianza en dos personas.

— En su momento se les criticó mucho y puede haber gente que no entendiera la defensa aparente que hizo IzAb de IUCM . ¿Se identificó a IzAb con Ángel Pérez y Gregorio Gordo?

— Yo no soy de Madrid y no tengo ningún tipo de vínculo con ellos. Casi ni los conozco personalmente. Hubo un evidente interés por colocar un determinado relato acerca de lo que ocurría en la federación de Madrid. No interpreto y no juzgo. Lo que sí digo como dirigente federal es que yo empecé a comprobar demasiada saña cuando cualquier posibilidad de encuentro o diálogo era imposible. Es decir, yo entendía que había relatos muy sesgados cuando se proponían vías de encuentro y no se aceptaban. Y cuando a un problema político no se le buscaron soluciones políticas. Yo puedo garantizar que si somos coordinadores Teresa y yo cualquier militante, inmerso en cualquier conflicto, tendrá derecho a una defensa garantista de sus posiciones y honorabilidad.

— ¿Cómo debe ser la relación con el PSOE? ¿IzAb es más cercano al PSOE como se ha difundido desde algunos sectores?

Ese relato es interesado y muy en clave interna. Hace flaco favor a lo que IU debería ser. La gente que comparte nuestro espacio ha sido tradicionalmente ganadora. Venimos de formatos de IU muy renovados y a pie de calle que generalmente han sometido al ostracismo electoral al PSOE. Esto pasa a nivel local con nuestra gente. Toda nuestra experiencia de confrontación electoral con el PSOE ha sido positiva. Somos aquellos de la organización que más veces han vencido al PSOE. Incluso Gaspar hoy en día mantiene en Asturias un digno lugar y les habla de tú a tú. Supongo que el relato interesado viene de la época del Gobierno de Zapatero, donde se aprobó una ley de memoria histórica u otra de Dependencia, entre otras. Lo cogió más arrinconado que connivente con sus ideas. Pero hoy en día no tiene ningún tipo de vigencia, han pasado 10 años de ese contexto. Decir que IzAb quiere ser muleta del PSOE es totalmente falso. Queremos que IU sea una opción ganadora y puede serlo. Ni muleta del PSOE ni satélite de otra opción política. Un modelo de primarias con Alberto y Pablo sería potentísimo.

Publicado en Cuartopoder.es

 

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